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Elba DÍAZ CERVERÓ , Universidad San Pablo- CEU
La muerte de Osama Bin Laden en las portadas de la prensa española: análisis de la cobertura en primera de ABC, El Mundo , El País y Público
Résumé

Seulement quelques mois avant le dixième anniversaire du 11 septembre, l'armée américaine mit fin à la vie d'Oussama Ben Laden, le cerveau des attentats et, donc, l'ennemi public numéro un du pays le plus puissant du monde. L'étude de la couverture journalistique de cet événement, qui a priori ne devrait pas être exempte de polémique sur le modus operandi des États-Unis, semble intéressante pour voir comment la presse espagnole a transmis à l'opinion publique de son pays le message de cette mort, le même pays qui a aussi subi le châtiment d'Al Qaeda, d'ETA et le contre-terrorisme des GAL.

Extracto

Tan sólo unos meses antes del décimo aniversario del 11-S, el ejército estadounidense acaba con la vida de Osama Bin Laden, cerebro de los atentados y, por tanto, enemigo público número uno del país más poderoso del mundo. El estudio de la cobertura periodística del hecho, que a priori no debería estar exento de polémica por el modus operandi de Estados Unidos, resulta interesante para ver cómo ha trasladado la prensa española el mensaje de la muerte a la opinión pública de su país, el mismo que también ha sufrido el azote de Al Qaeda, de ETA y el contraterrorismo de los GAL.

Abstract

Only a few months before the tenth anniversary of 11-s, the American army finishes with the life of Osama Bin Laden, brain of the terrorist attacks and, therefore, number one public enemy of the most powerful country in the world. The study of the journalistic coverage of the fact, which a priori should not be exempt from polemic for the modus operandi of The United States, turns out to be interesting to see how the Spanish press has transmitted the message of the death to the public opinion of his country, the same one that also has suffered the scourge of Al Qaeda, of ETA and the counter-terrorism of the GAL.

Texte intégral

Introducción

Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, Osama Bin Laden se había convertido en el enemigo público número uno de Estados Unidos y en una amenaza para el resto del mundo. Ciudades como Madrid o Londres han sufrido en estos años grandes masacres tras las que la mano de Al Qaeda ha quedado probada como autora. Sin olvidar que éstos han sido acontecimientos que han situado todavía más cerca del punto de mira al terrorista, nos planteamos en estas líneas cómo ha sido la cobertura de los principales diarios españoles al hecho de su captura y asesinato.

Aunque partimos de un contexto diferente, nos preguntamos si la prensa española ha puesto en cuestión el modus operandi del gobierno de Estados Unidos, como en su día lo hizo con el de su propio país cuando ideó los GAL para acabar con ETA, o si, por el contrario, ha dado por buena la forma de acabar con Bin Laden en una maniobra de antiterrorismo llevada a cabo por la Armada estadounidense y de la que ya quedan pocas pruebas.

Antes de entrar de lleno en la investigación propiamente dicha, hemos de tener en cuenta que, en este caso, nos enfrentamos al análisis de una serie de portadas que dan cuenta de la operación culminante de un gobierno contra el terrorismo producido en su suelo. Por tanto, enmarcaremos la acción en una estrategia de contraterrorismo o antiterrorismo. La RAE recoge sólo este último término, al que define como « conjunto de medidas y acciones dirigidas a la erradicación del terrorismo ». Por su parte, la OTAN sí se refiere al contraterrorismo, y lo hace en estos términos:

« El contraterrorismo es un conjunto de medidas ofensivas empleadas para neutralizar el terrorismo antes y después de llevar a cabo actos hostiles, incluyendo actividades de contra-fuerza justificadas para la defensa de los individuos, así como las medidas de contención realizadas por fuerzas militares y agencia civiles » 1 .

La alianza diferencia entre antiterrorismo y contraterrorismo y especifica que, mientras el primero es meramente defensivo, el segundo es claramente ofensivo, proactivo y capaz de encontrar el terrorismo allá donde se encuentre. Juan Carlos Pereira pone como ejemplo de contraterrorismo la operación Libertad Duradera liderada por Estados Unidos para desarticular Al Qaeda en Afganistán, y explica que « mientras las acciones contraterroristas pueden incluir medidas antiterroristas, pero no al contrario. De ahí que el término contraterrorismo sea más amplio que antiterrorismo ».

Hipótesis y objetivos

El trabajo que se muestra en estas líneas parte de la hipótesis de una concepción favorable por parte de las principales cabeceras de prensa españolas al asesinato de Osama Bin Laden a manos del ejército norteamericano. Si tenemos en cuenta que con esa muerte Estados Unidos ha llevado a cabo una acción de contraterrorismo contra el máximo representante de Al Qaeda, nos encontramos con que la prensa española ha sido mucho más benevolente con este crimen de Estado de lo que lo fue, en su día, con las actuaciones de los GAL contra ETA.

Mientras que al conjunto de esas actuaciones llevadas a cabo por los GAL se le conoce como guerra sucia 2 , enfoque diferente sería el de la prensa española para referirse a la muerte de Bin Laden, lo cual, a su vez, iría en sintonía con el punto de vista adoptado por el conjunto de la clase política española que, salvo escasas excepciones como Gaspar Llamazares, ha considerado el hecho como algo positivo para la paz del planeta.

Por tanto, las hipótesis de partida son dos: tratamiento favorable al hecho y consonancia de ese tratamiento con la concepción de la clase política española, a excepción de Izquierda Unida, cuyo portavoz en el Congreso declaró en el momento mismo en que conoció la noticia que la muerte de Bin Laden constituía « terrorismo de Estado » y atentaba contra « todos los criterios del derecho internacional » 3 .

Vistas las hipótesis, también son dos los objetivos que este estudio persigue. Por una parte, gracias a él buscamos conocer cuál es la cobertura o representación informativa que los principales diarios españoles han hecho del asesinato a través de sus primeras páginas. De otro lado, vamos a comparar la cobertura que han otorgado los cuatro diarios, intentando vislumbrar una posible relación entre la línea editorial de cada uno de ellos con la actitud que han tenido hacia el hecho los principales representantes políticos de esas líneas editoriales. De esta forma, cabría esperar que el diario Público manifestara un punto de vista en sintonía con el ya mencionado de Llamazares.

Metodología

El presente estudio ha sido abordado gracias a una estrategia de análisis de portadas de periódicos que ha combinado el análisis de contenido con el análisis del discurso que cada uno de los principales diarios generalistas españoles ha empleado en su primera página para informar sobre la muerte de Osama Bin Laden. El espacio temporal comprende desde el día 3 de mayo, día posterior a la muerte del líder de Al Qaeda a manos de las fuerzas militares estadounidenses, al 5 de mayo de 2011, día en que la información sobre el hecho pasó a un segundo plano en las primeras páginas de los diarios.

En total, se han analizado 12 portadas de periódicos, a través de una matriz de análisis compuesta por 16 indicadores y elaborada gracias a la base que han supuesto otros trabajos precedentes centrados en el análisis de contenido de periódicos. Tal es el caso de la tesis doctoral titulada La representación del terrorismo de ETA en la prensa francesa: los casos de Le Monde y Le Figaro 4 , de la autora de este artículo, o el modelo de análisis de portadas propuesto por el profesor Joaquín López del Ramo 5 . En este segundo caso, que hace referencia al tratamiento fotoperiodístico en las portadas de los diarios digitales, las categorías propuestas se han adaptado a los periódicos españoles en su versión impresa, que proporcionan tanto al lector como al investigador una superficie visual mucho más acotada en espacio y tiempo.

La matriz a la que hacíamos referencia se estructura, para cada una de las portadas estudiadas, en torno a una ficha de análisis como la siguiente:

FICHA 1

Diario Público

PORTADA 05.05.2011

 

Número

Categorías

Valores

 

1

Fotos por página

 

Contenido

2

Tamaño de la foto 1

1-Menos de media página
2-Igual o más de media página
3-Página completa

Bin Laden (archivo)
Casa Bin Laden
Víctima ataque
Obama o su gobierno
Atentados 11-S
Partidarios Bin Laden

3

Tamaño de la foto 2

1-Menos de media página
2-Igual o más de media página
3-Página completa

Bin Laden (archivo)
Casa Bin Laden
Víctima ataque
Obama o su gobierno
Atentados 11-S
Partidarios Bin Laden

4

Ilustraciones por página

 

 

5

Tamaño de la ilustración 1

1-Menos de media página
2-Igual o más de media página
3-Página completa

Bin Laden
Obama
Otros: concretar

6

Texto

Elementos del texto

 

7

Titular

 

8

Subtítulo

 

9

Extensión

1

 

2

 

3

 

4

 

 

10

¿Lleva despiece?

 

 

NO

 

 

Completo

 

Llamada a pág.

 

11

¿Le acompaña una opinión?

 

NO

 

Editorial

 

Completa

 

Columna
(indicar autor)

 

Llamada a pág.

 

 

Otros (especificar e indicar autor)

 

LÉXICO EMPLEADO

 

12

Para denominar el hecho

 

13

Para denominar a Osama Bin Laden

 

14

Para denominar la actitud Gob EEUU

 

15

Para denominar el contexto internacional

 

16

En referencia a posibles reacciones

 

Una vez completadas las fichas de análisis de cada portada, hemos procedido al estudio comparado de la representación informativa entre los cuatro periódicos, agrupando para ello los diversos aspectos de esa cobertura en otras tres fichas, cada una de las cuales contiene la siguiente información:

    • Elementos que componen las portadas
      • Fotos
      • Ilustraciones
      • Piezas
    • Titulares de portada
    • Léxico empleado
      • Para denominar el hecho
      • Para denominar a Osama Bin Laden
      • En referencia a la actitud del gobierno de Estados Unidos en el hecho
      • En referencia a posibles reacciones y consecuencias del hecho

Las tres fichas de análisis que acabamos de detallar son las que aparecen en el apartado Resultados del análisis comparativo de los datos.

Terrorismo, antiterrorismo, medios e información

Los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la percepción de la realidad que tienen sus audiencias 6 . La idea de persuasión de los medios como instituciones que influyen en las sociedades ha sido puesta de manifiesto por el catedrático Luis Núñez Ladevéze 7 . Esa persuasión la desempeña especialmente la prensa escrita de referencia, ya que su tradición, imagen de seriedad y la confianza del lector en la firma que escribe hacen que disminuyan las objeciones acerca de si lo que se narra es cierto o no. Como afirman Michel Wieviorka y Dominique Wolton, « La prensa informa, pero hace mucho más puesto que contribuye a elaborar las representaciones a partir de las cuales nosotros mismos aprehenderemos las informaciones y las interpretaremos » 8 .

En su papel de intermediarios los periodistas tienen una gran responsabilidad a la hora de trasladar el mensaje de la muerte y el terror a los lectores. Dado que los ladrillos con que se construye esa obra que es el mensaje periodístico no son otros que las palabras, en función de las que se elijan la realidad se trasladará de una u otra forma. El periodista y profesor José María Calleja lo expresa de este modo:

« Las palabras no sólo sirven para describir la realidad; también la crean. […] Los periodistas, al contar las cosas que pasan, al describir la realidad, en parte creamos también una realidad, la que está en el texto del periódico. Por eso, es decisivo elegir bien las palabras, sobre todo algunas » 9 .

Si son los terroristas quienes los cometen, los asesinatos, crímenes o muertes son ejecuciones. Los secuestrados o rehenes son prisioneros. Los atentados son acciones u operaciones. A las extorsiones, se les denomina impuesto revolucionario; los presos acusados por un tribunal de un estado democrático en un juicio acorde a la ley se les denomina prisioneros y, aunque todo ello aparezca entre comillas, la descripción de los hechos de ese modo introduce un fuerte componente propagandístico. Como dicen Carlos Soria y Juan Antonio Giner, « esta actitud mimética explica que los medios no sean capaces de distanciarse de los acontecimientos y se limiten a repetir datos y circunstancias que nadie ha verificado » 10 .

Como hemos visto, al hablar de terrorismo, los autores estudiados coinciden en que debe rechazarse el silencio, ya que, en última instancia, éste beneficia a los terroristas. Ahora bien, ¿cómo debería informarse sobre el contraterrorismo? ¿Qué pasa cuando es el Estado el que mata a un terrorista? ¿Deben los diarios que se dicen plurales minimizar la carga negativa que tiene ese asesinato?

A pesar de que, en conjunto, son pocos los ejemplos con que contamos en el mundo democrático, no es tan lejano el caso de los GAL y las numerosas voces críticas e investigaciones que diarios como El Mundo llevaron a cabo en su día. La interrogante planteada queda abierta, pero veamos, más de veinte años después, cómo ha tratado la citada y el resto de cabeceras españolas la muerte del terrorista más buscado del mundo.

La muerte de Bin Laden en las primeras noticias de primera

El tres de mayo de 2011, fecha en que los principales diarios españoles dieron cuenta de la captura y muerte de Osama Bin Laden a manos del ejército norteamericano, las portadas de las cuatro cabeceras analizadas manifestaron un amplio despliegue gráfico para informar sobre un hecho de tal relevancia internacional.

A excepción de ABC, que optó por un retrato del terrorista a toda página, obra del dibujante Iván Mata 11 , los diarios analizados informaron con fotografías de diverso tamaño situadas en lugares preferentes de la portada. Hubo más diferencias entre ABC y el resto de cabeceras: el diario conservador fue el único que informó sólo de ese tema en portada y también el único que lo anunció sólo con dos palabras, la expresión en mayúsculas JAQUE MATE , propia del ajedrez y que, como en ese deporte, indica una victoria clara y contundente. No hay en esta primera plana más elementos de titulación y el único acompañamiento del titular es la llamada a página y las firmas de sus articulistas.

Lo que sorprende es la nula coincidencia en el contenido de las imágenes que los periódicos emplearon para informar sobre el asesinato del terrorista. Mientras El Mundo publica una fotografía a cuatro columnas de la casa de Bin Laden en Abbotabad y otra de la vivienda en llamas tras el ataque 12 , El País abre primera con una imagen a cuatro columnas del ejecutivo estadounidense reunido para visionar en directo la captura del terrorista.

Mucho más simbólica es la portada de Público, que elige dos fotos pequeñas de archivo: la ya archiconocida de las torres gemelas en llamas tras los atentados del 11-s y la de Osama Bin Laden en una de sus múltiples apariciones. Ambas están situadas sobre un fondo negro que ocupa las tres cuartas partes de la página, sobre el que aparece impreso : LA VENGANZA: EEEUU mata a Bin Laden y arroja su cuerpo al mar .

Menos literario resulta el discurso informativo en portada de El País. Precedido por el antetítulo: El terrorista más buscado del mundo cae en pleno declive de Al Qaeda , Antonio Caño, corresponsal en Washington del periódico, lanza el titular: EEUU liquida a Bin Laden. El periodista antepone cuatro destacados a su pieza de cuatro columnas con la que el diario abre página. Es de señalar que, en todos esos elementos de la información, el diario emplea expresiones como « El terrorista más buscado 'cae' », « EEUU 'liquida' » y « El organizador del 11-S 'murió' de un tiro en la cabeza », cuya finalidad es evitar a toda costa los verbos « matar » o « asesinar », mucho más comprometidos pero también más claros para designar el hecho que nos ocupa.

Al final de la página el diario concede también un espacio a las posibles reacciones del hecho, en una noticia de tan sólo dos párrafos cuyo titular reza: EEUU y Europa refuerzan la seguridad por temor a represalias. Ya en el subtítulo, esta información conjunta de un periodista de la redacción en Madrid y el corresponsal en Bruselas del diario incide en que La muerte del terrorista desata la alerta mundial. Al final de la noticia, El País publica, en llamada a página, el titular de su editorial más importante del día: Un mundo sin Bin Laden 13 .

El Mundo se hace eco de las declaraciones de fuentes de seguridad de Estados Unidos en el titular « El objetivo era matarle » e intercala, en la noticia a de su corresponsal en Estados Unidos, el titular de una pieza de opinión con llamada a página firmada por el periodista pakistaní Ahmed Rashid. El comentario aparece como destacado de la noticia a cuatro columnas en centro página y se titula: Al Qaeda, una marca que sobrevivirá a su líder . También hay espacio, en la quinta columna de la derecha, para una noticia sobre el emplazamiento residencial de Bin Laden. En esta ocasión, es el enviado especial a Pakistán el que revela en su información que Bin Laden se escondía junto a la academia del ejército de Pakistán 14 .

Seguimiento de la captura: un hecho, cuatro diarios y dos enfoques

El flujo informativo originado con la muerte de Osama Bin Laden continúa en las portadas de los principales periódicos españoles los días 4 y 5 de mayo. El miércoles día 4, el tema sigue siendo el principal del día, aunque ya comparte espacio con un gran abanico de asuntos, como la espera a la respuesta del Tribunal Constitucional ante el recurso impuesto por Bildu, la sentencia del Alakrana o el triunfo del Barça frente al Real Madrid.

Este segundo día de información y primero de seguimiento a la captura de Bin Laden, ABC y El Mundo coinciden al publicar en primera grandes fotografías de la casa de Abbottabad donde se escondía el terrorista, a la que también ambas cabeceras se refieren como « guarida ». El análisis de contenido de sendas fotografías de portada de ABC y El Mundo revela un enfoque similar entre ambas, puesto que las dos muestran cómo vivía oculto Bin Laden antes de su muerte.

No obstante, y si atendemos al texto, mientras que el enviado especial de El Mundo intenta recrear hasta la anécdota cómo era la vida del terrorista antes de ser descubierto 15 , ABC va más allá y, bajo la enorme imagen que ocupa casi toda la portada, incluye el pie de foto que asegura: La residencia del líder de Al Qaida se convirtió ayer en lugar de peregrinación 16 , en clara alusión a lo que habría sido la tumba de Bin Laden si la armada norteamericana no hubiese hecho desaparecer su cadáver. Este guiño discursivo muestra el punto de vista de un periódico que reafirma sin vacilaciones la actuación de Estados Unidos.

La misma aprobación se percibe en ABC a través del subtítulo de portada, en el que se intenta aclarar que Cuando las fuerzas de élite de EE.UU. asaltaron su guarida, el terrorista no iba armado “pero intentó defenderse” , lo cual justifica todavía más, haciendo uso de las propias declaraciones de las fuerzas armadas estadounidenses, el tiro que acabó con la vida del terrorista.

No se da en El Mundo tal justificación y, de hecho, este diario publica, tras su pieza principal, el titular con llamada a página de otra noticia que dice así: Al preso de Guantánamo que dio la pista para localizar a Bin Laden le aplicaron 183 veces la tortura de la bañera .

Bien distinto al de ABC es el enfoque de Público y El País en sus portadas del 4 de mayo. Estos dos periódicos, aunque emplean como fuente las mismas declaraciones de las que se hacía eco ABC, manifiestan un punto de vista que nada tiene que ver con el diario de Vocento.

Por una parte, Público, que muestra en el titular más grande de la página el rédito político y de popularidad que está obteniendo Obama con la muerte de Bin Laden, indica en un segundo titular que La Casa Blanca admite que el líder de Al Qaeda estaba desarmado 17 . Y, como subtítulo, anuncia las dudas de Washington a la hora de mostrar las fotos del cadáver « porque son atroces ». Como veremos, éste es un asunto que se retomará al día siguiente en los cuatro periódicos.

Por otro lado, El País reproduce en portada, con el lenguaje militar propio del hecho, cómo siguió Obama el asalto a la casa de Bin Laden. En el subtítulo, de nuevo el diario indica, también sin justificaciones, que El líder terrorista estaba desarmado al morir 18 . Además, el diario remacha: El comando se llevó ordenadores y EE UU atacó sin la certeza de hallar a Osama , con lo que pone de alguna forma en entredicho la actuación de Estados Unidos.

El País comparte, como decíamos, enfoque con Público en este segundo día de información, si bien es cierto que, como lo hace El Mundo, incluye una columna de crónica en la que se recrea dónde y cómo vivía Bin Laden. Además, Ángeles Espinosa, la enviada especial a Abbottabad de El País , añade en su crónica una reacción de la que no se hacen eco el resto de cabeceras: el temor de los habitantes de esa localidad a la venganza de Al Qaeda. Es de destacar en este punto el matiz que supone identificar como curiosos a los vecinos que acuden al lugar de los hechos, tal como lo hace esta periodista, o como devotos que asisten a un lugar de peregrinación, como insinúa el pie de foto de ABC.

Tercer día de información: los diarios coinciden en su punto de vista

El 5 de mayo de 2011 es el tercer y último día de información que analizamos sobre la captura y muerte de Osama Bin Laden. Ese día los diarios coincidieron al otorgar al tema un espacio mucho menor que el de los días anteriores, lo que presentaba ante los lectores el hecho como un asunto secundario y sobrepasado en importancia por otros, tales como la posible concurrencia de Bildu en las elecciones o el arranque de la temporada turística como algo positivo para reducir el paro.

Además del espacio reducido en torno al 70% con respecto a los días anteriores, las portadas del último día de cobertura realizada manifiestan, como denominador común de las cabeceras, un enfoque más homogéneo entre los diarios, que empiezan a plantear, aunque indirectamente, ciertas dudas sobre el modus operandi estadounidense para acabar con Bin Laden.

En esta ocasión, ABC publica, en un solo módulo situado en el extremo inferior derecha de la portada, una pequeña fotografía de una víctima del ataque que, tras el epígrafe LAS FOTOS DEL ASALTO , parece ser un botón de muestra de lo que encontraremos en las páginas interiores del ejemplar. Bajo la foto, puede leerse el titular EE.UU. se niega a difundir las imágenes de Bin Laden muerto 19 .

Muy al contrario de lo que había sucedido en los días anteriores, ABC encuentra el 5 de mayo en Público al diario que ofrece el titular más parecido al suyo. El diario más nuevo de los cuatro titula ese día Obama anuncia que no difundirá las fotos de Bin Laden por seguridad nacional y, en un primer subtítulo, indica que el presidente de los Estados Unidos aduce que la « naturaleza gráfica » de las imágenes podría « crear más violencia ».

La noticia, que va acompañada por la imagen de Obama durante su anuncio de la muerte de Bin Laden, retoma en un segundo subtítulo el asunto de las torturas de Guantánamo anticipado el día anterior por El Mundo. En este elemento de la información se asegura que el director de la CIA admite que las torturas en Guantánamo ayudaron a localizar al líder de Al Qaeda 20 .

Y de nuevo es la tortura el elemento informativo resaltado en la breve noticia que El País lleva a portada sobre la captura del terrorista. La muerte de Bin Laden aviva el debate sobre la tortura, aclarando en el texto, como lo había hecho El Mundo en el titular el día anterior, que la información para capturarle pudo haber sido obtenida bajo métodos de presión como el ahogamiento simulado, establecido en la época de Bush 21 .

Justamente en referencia a El Mundo, en su portada del 5 de mayo ya no hay alusión a las torturas pero, al igual que en los diarios ABC y Público, se anuncia, aunque en un titular secundario, que Obama no airea « las espantosas fotos » del cadáver para evitar más violencia, pero de difunden las de sus escoltas. El aspecto principal sobre este tema es para El Mundo que Pakistán afirma que Bin Laden fue ejecutado y no hubo tiroteo. El enviado especial del diario a Abbottabad se pregunta en la noticia si tuvo Estados Unidos en algún momento la intención de arrestarle con vida. Además el periodista da voz a una de las hijas del terrorista, quien asegura que su padre murió en una ejecución sumaria cuando ya había sido reducido por los soldados estadounidenses 22 .

Resultados del análisis comparativo de los datos

De los cuatro periódicos analizados, sólo ABC se inclina por publicar una ilustración en lugar de fotografías para informar en portada de la muerte de Bin Laden. La del día 3 de mayo es la única de las primeras páginas que basa en este recurso el mensaje periodístico anunciador del hecho. Además, esta cabecera publica un total de dos fotografías en sus portadas durante los tres días de cobertura analizados.

Del resto de diarios, El Mundo es, con un total de cuatro, el que más fotos emplea para acompañar la información en portada de la captura y muerte de Osama Bin Laden. Público publica tres y El País tan sólo una en los tres días de cobertura de primera.

La foto elegida por El País es la del gabinete de seguridad nacional durante la operación militar que acabó con la vida de Bin Laden. Se trata de una imagen de gran dramatismo, puesto que muestra cómo el presidente Obama ­junto a su equipo, entre el que vemos la conocida cara de Hillary Clinton- visionó en directo el asesinato del líder de Al Qaeda.

En esa foto, las caras de asombro y angustia de los seguidores de las imágenes contrasta con la idea de que pudieran ver en directo la captura, lo cual da una sensación de premeditación que hace ver que el asalto a la casa era algo que ya estaba preparado desde hacía tiempo.

Entre el resto de las fotografías publicadas por los diarios, el tema predilecto es el de la casa del terrorista, tanto antes del ataque como después, y con pies de foto que muestran matices entre los enfoques de las cabeceras. Con esa temática los diarios informan con el objetivo común de satisfacer el morbo del lector acerca de dónde y cómo vivía escondido el líder de Al Qaeda antes de ser localizado por el Ejército estadounidense.

En concreto, las cuatro fotos que publica El Mundo durante los tres días de cobertura analizados son imágenes de la casa. Incluso el segundo día, el 4 de mayo, el diario publica una foto de la casa antes y otra del complejo residencial, en llamas, después del ataque.

Ese mismo día, ABC publica también una foto de la casa, con el añadido, como comentábamos, del matiz que aparece en el pie de foto. Mientras que El Mundo muestra la vivienda como un lugar al que la gente acude a curiosear tras la captura del terrorista, ABC va más allá y lo representa como un lugar de peregrinación, en clara alusión a lo que habría sido la tumba, de haberse conservado el cadáver de Bin Laden.

Las noticias de portada son de gran extensión, con un tamaño mayoritario de cinco columnas, aunque hay que aclarar que esas noticias, como es lógico, se hacen más pequeñas el tercer día de cobertura. Se reducen ya no porque el tema vaya perdiendo fuerza, sino porque la cercanía de las elecciones y la concurrencia de Bildu en esos comicios va ganando terreno en el panorama nacional y, por tanto, en las portadas de las cabeceras seleccionadas.

Los cuatro diarios incluyen en la cobertura de portada piezas de opinión que acompañan la noticia de la muerte de Bin Laden y su seguimiento. ABC es el diario que más se prodiga en este sentido, con hasta 11 artículos, cada uno de ellos de una firma habitual, el editorial, el enfoque y la Tercera, de Mariano Rajoy, anunciados en la portada del 3 de mayo, primer día de cobertura.

Al igual que sucede con las imágenes, de nuevo es ABC el diario que difiere del resto a la hora de titular la información sobre la muerte de Bin Laden el primer día de cobertura. Precisamente, en el mismo número en que este periódico emplea una ilustración para dar cuenta del hecho por primera vez, también lo hace con el simbólico titular JAQUE MATE, que aporta la idea, como en el ajedrez de triunfo de un enemigo sobre el otro al quedar éste atrapado. Hay que destacar que, curiosamente, la expresión viene del árabe y significa « el rey no tiene escapatoria ».

Muy dispares son este primer día los titulares de los periódicos. El Mundo elige la declaración de uno de los miembros de la seguridad de EEUU: « El objetivo era matarle », reza el titular principal de la página, a cuatro columnas. Y en la quinta columna, la primera empezando por la derecha, el enviado especial a Islamabad asegura que Bin Laden se escondía junto a la academia del ejército de Pakistán .

En una línea mucho más tradicional, aunque con un verbo no exento de connotaciones, El País titula en primera EE UU liquida a Bin Laden. Del resto de elementos de titulación extraemos que el terrorista murió de un tiro en la cabeza, que un comando de elite se llevó el cadáver y lo arrojó al mar.

Además del modus operandi de Estados Unidos, los titulares secundarios informan de dónde vivía Bin Laden, de que Un nuevo orgullo nacional impulsa a Obama y de que EE UU y Europa refuerzan la seguridad por temor a represalias. Puede apreciarse, pues, el contraste entre toda esta abundante información y la parquedad de ABC, que anuncia el hecho con tan sólo dos palabras.

Público también es, como ABC, muy simbólico en su portada, aunque este diario se inclina por un titular que recuerda a las novelas de intriga. LA VENGANZA, anuncia en enormes letras que ocupan todo el ancho de la página. Y, ya en el subtítulo, añade en letras amarillas: EEUU mata a Bin Laden y arroja su cuerpo al mar. Es interesante esta primera portada del diario por cuanto es la única que pone sobre la mesa la alternativa de haber sentado a Bin Laden ante un tribunal en lugar de matarlo. Son de Pilar Manjón las palabras que recoge Público al final de la pieza de portada. « Preferiría a Bin Laden vivo, sometido a la justicia », asevera la presidenta de la Asociación 11-m afectados del terrorismo.

Esta cabecera también es la única que identifica la muerte del terrorista con un acto de venganza por parte de los Estados Unidos, y el símil del género literario de suspense resulta intensificado por el fondo negro de la portada. Dentro de éste, aparecen dos fotos, una de ellas es la de las torres gemelas en llamas el 11 S y la otra, un retrato de Bin Laden, dispuestas de forma que el lector perciba una relación de causa efecto entre los atentados y el posterior asesinato del terrorista. Como tema secundario, Público informa sobre el temor de Washington a posibles represalias yihadistas, lo que hace a la capital estadounidense poner en alerta a sus embajadas.

En los días de seguimiento informativo, los diarios coinciden en la selección de los temas, aunque a cada uno le otorgan un espacio, lugar y enfoque diferente. Por ejemplo, mientras que ABC resalta en su portada del 4 de mayo que Bin Laden no iba armado, « pero intentó defenderse », El País publica en un subtítulo que El líder terrorista estaba desarmado al morir. Por su parte, en un titular secundario de portada, Público anuncia que La Casa Blanca admite que el líder e AlQaeda estaba desarmado .

Como vemos, en función de la línea editorial de cada cabecera, un mismo hecho aparece enunciado de forma que el modus operandi de Estados Unidos puede mostrarse desde plenamente justificado y legitimado hasta puesto en entredicho.

En las portadas de seguimiento de los diarios aparece otro tema adyacente al hecho principal: la tortura de un preso de Guantánamo como vía para llegar hasta Bin Laden. En referencia a estos abusos, El Mundo publica en un titular secundario de su portada del día 4 de mayo: Al preso de Guantánamo que dio la pista para localizar a Osama Bin Laden le aplicaron hasta 183 veces la tortura de la bañera . Sin tanto detalle, pero en lugar preferente, El País indica: La muerte de Bin Laden aviva el debate sobre la tortura.

Un día más tarde, y en un subtítulo, Público vuelve a emplear, por segundo día consecutivo, el término « admite » como acto de habla de reconocimiento de culpa. El titular al que nos referimos es: El director de la CIA admite que las torturas en Guantánamo ayudaron a localizar al líder de Al Qaeda . Con él, se omite el componente escabroso de la cantidad de veces en se aplicó la tortura pero se resalta, sin dar lugar a ningún margen de duda, la responsabilidad del gobierno estadounidense como agente de un hecho reprobable e impropio de un país democrático.

En este caso, de nuevo ABC vuelve a ser la excepción, ya que no da cuenta de las torturas en Guantánamo en ninguna de las portadas analizadas. Además, y con sólo cuatro titulares, el mencionado es, de los cuatro, el diario que menos información publica en portada. Al mismo tiempo, es aquél que más opinión incluye en sus primeras páginas, con hasta 14 comentarios anunciados en modo de llamada a página sólo en el primer día de cobertura del hecho noticioso que estudiamos.

En cuanto al léxico empleado, de nuevo es ABC el diario que se desmarca de los demás. Dado que éste es el que menos volumen informativo aporta en primera, pocos son los términos con los que describe lo acontecido. En los tres días, el periódico de Vocento se refiere con tan sólo un término, terrorista, a Osama Bin Laden. No emplea más expresiones ni para denominar el hecho, ni en referencia a la actitud del Gobierno de Estados Unidos en él, ni sobre las posibles reacciones y consecuencias.

Más abundante es la representación semántica de El Mundo , que emplea fundamentalmente tres términos para referirse al hecho: abatir, (en cualquiera de sus formas, hasta en cinco ocasiones), muerte y ejecución sumaria. Es de destacar que, según la RAE, el término abatir no es equivalente a matar y, de hecho, la acepción de este vocablo que más se podría emplear para referirse a este caso es la primera: « derribar, derrocar, echar por tierra ».

Resulta más apropiado el uso de muerte, ya que la RAE sí recoge en este caso « la que se causa con violencia ». De otro lado, de ejecución se indica que es « la acción y efecto de ejecutar » y, al buscar este otro término, encontramos que es sinónimo de « ajusticiar » que, a su vez, significa « dar muerte al reo ». Como en este caso le acompaña el adjetivo « sumaria », hemos de apuntar que, según la RAE, se trata de « aquella en la que se procede brevemente y se prescinde de algunas formalidades o trámites del juicio ordinario ». En el transcurso de los disparos que acabaron con la vida de Bin Laden no hubo juicio, ni siquiera rápido, por lo que no parece acertada esta última expresión más que en un sentido figurado.

Por su parte, El País emplea, además de abatir y morir (hasta en seis ocasiones), los términos liquidar, caer, venganza y asalto para referirse al hecho. Resulta muy connotativo el uso del verbo liquidar, ya que el diario lo emplea para anunciar, a toda página y por primera vez, el hecho. Según la RAE, este uso se corresponde con una acepción del verbo que significa, vulgarmente, « desembarazarse de alguien, matándolo ». Sorprende que, bajo un verbo con tal carga semántica, El País publique un subtítulo cuyo verbo principal es caer, verbo que tiene un significado mucho más aséptico y da la idea de « dejar de ser, desaparecer ». Ya en el texto, el corresponsal comienza la noticia con la frase « La venganza ha sido consumada », expresión de novela de intriga que nos recuerda a la portada de Público de ese mismo día.

Es al día siguiente, el 4 de mayo, cuando El País hace uso del término asalto para referirse al hecho, sustantivo que para la RAE es la « acción y efecto de asaltar ». Si buscamos este verbo, encontramos que el diccionario lo define como « acometer repentinamente y por sorpresa ».

En cuanto a Público, además de la expresión LA VENGANZA ya mencionada, el diario coincide con los otros estudiados en los términos muerte, matar, asaltar, e incluye acaba con él de un disparo en la cabeza. Tal como lo incluye la RAE en una de sus acepciones, el periódico se refiere con el término acabar a « poner fin, destruir, exterminar, aniquilar ». Ya el tercer día de cobertura, y en un lenguaje mucho más bélico, Público denomina el hecho Operación en Pakistán .

Si tenemos en cuenta los términos en que los diarios se refieren a Bin Laden, El Mundo y El País son los diarios que más coinciden, ya que ambos emplean las expresiones terrorista, terrorista más buscado y líder de Al Qaeda . Por su parte, Público, que de forma general evita el empleo de calificativos, llamando al terrorista sólo por su nombre en el 90% de las veces, sí incluye en dos ocasiones la expresión líder de Al Qaeda. De otro lado, y como ya hemos indicado líneas antes, ABC había utilizado la palabra terrorista para referirse a Bin Laden en la portada del 4 de mayo.

El Mundo incluye, además, los sintagmas « enemigo público número uno » y « fugitivo saudí », además de un titular en el que se refiere a Bin Laden como El hombre que consiguió aterrorizar a la mayor potencia del mundo con los atentados del 11-S . Mientras, El País apunta otras formas de llamar al terrorista que no incluye El Mundo. Éstas son su nombre de pila (Osama), su alias (Gerónimo) y la expresión El organizador del 11-S . Percibimos, por tanto, una forma más familiar de referirse a Bin Laden en El País que en El Mundo.

Atendiendo a cómo los diarios estudiados se refieren a la actitud de los Estados Unidos como agente de la muerte de Bin Laden, el primero de los días analizados tan sólo El País incluye una referencia a su postura. En concreto, el diario se hace eco de las declaraciones del principal asesor de Seguridad estadounidense, John Brennan. « Fueron los momentos más angustiosos de nuestras vidas », asegura el militar de la operación que acabó con la vida del terrorista. Estas declaraciones aparecen como pie de la foto del gabinete durante su visionado en directo de las imágenes de la captura.

Ya el día 4 de mayo, este diario informa de cómo se gestó la idea de acabar con Bin Laden. En el cuerpo del texto de la noticia se aportan los siguientes datos: Obama tomó la decisión tras cinco reuniones con su equipo de seguridad , Algún miembro no compartía la decisión, El secretario de Defensa advirtió de las enormes dificultades que implicaba una operación terrestre y recomendó un bombardeo .

Mientras, El Mundo explica, como parte del modus operandi del gobierno de Estados Unidos, que recurrió a la tortura de un preso de Guantánamo para obtener información sobre el paradero de Bin Laden. Es éste un aspecto que El País pone de manifiesto en su portada un día más tarde, pero en el cuerpo de la información que anuncia el tema, se da lugar a la autojustificación al ejecutivo estadounidense, del que se dice que « defiende la legalidad de la operación como un acto de autodefensa ».

Ese mismo día El Mundo se pregunta: ¿Tuvo EE UU alguna intención de arrestarle con vida? y Público, que el día 4 ya había empleado el verbo admitir para expresar el reconocimiento de la Casa Blanca de que Bin Laden estaba desarmado, lo vuelve a incluir en el titular El director de la CIA admite que las torturas en Guantánamo ayudaron a localizar al líder de Al Qaeda . De esta forma, aunque Público coincide con El País en cuanto al tema, una vez más cambia el enfoque y, en vez de justificar la actuación de Estados Unidos, como había hecho El País al presentarlo como un acto de autodefensa, indica con ese titular una aceptación de haber hecho algo mal.

En cuanto a posibles reacciones y consecuencias del hecho, El Mundo, al igual que ABC, se abstiene de informar o comentar nada en sus portadas del 3 y del 4 de mayo, y tan sólo El País y Público publican informaciones al respecto en sus primeras. Un nuevo orgullo nacional impulsa a Barack Obama, reza el subtítulo de la información principal de El País el día 3 de mayo. Ya en la pieza secundaria, el titular dice: EE UU y Europa refuerzan la seguridad por temor a represalias y el subtítulo: La muerte del líder terrorista desata la alerta mundial.

Los mismos temas son tratados por Público entre los días 3 y 4 de mayo, aunque de forma más directa. Así, mientras El País había publicado el subtítulo Un nuevo orgullo nacional impulsa a Barak Obama , Público espeta en su titular principal: Matar a Bin Laden dispara la popularidad de Obama , en unos términos claramente más contundentes que reflejan una relación causa-efecto entre la popularidad del presidente y la muerte del terrorista.

Para concluir, cabe destacar que, al llegar el 5 de mayo (segundo día de seguimiento informativo), los cuatro diarios coinciden y comunican en sus portadas, de forma más o menos explicita, las reacciones de familiares, partidarios y del gobierno de Pakistán a la muerte del terrorista.

Conclusiones

De las portadas analizadas, aquéllas que anuncian la muerte de Bin Laden con mayor simbolismo son las de ABC y Público, diarios antagónicos en cuanto a su línea editorial y, en este caso, aunque coinciden en el componente simbólico de sus primeras páginas, también antagónicos es el enfoque que muestran en ellas. Así, mientras que ABC representa el hecho como la derrota o la no escapatoria de Bin Laden utilizando como figura retórica un símil con el ajedrez, Público emula con su portada una novela de intriga y apela a la venganza por el 11-S como móvil que ha llevado a los Estados Unidos a actuar de esa manera.

ABC es el diario que menos volumen informativo ofrece y, a la vez, el que más opiniones anuncia en portada. En total, el diario publica sólo cuatro titulares en los tres días de cobertura y, sólo el primer día, anuncia en su primera página un total de 14 opiniones entre editoriales, columnas de opinión, artículos y otros géneros propios, como La Tercera de ABC . En el extremo opuesto se sitúa Público, al ser el diario que mayor volumen informativo ofrece en portada sobre la muerte de Bin Laden. Este periódico es, de los cuatro, el único que todos los días publica portadas con temas principales y secundarios al respecto del hecho noticioso que tratamos.

El análisis de contenido de titulares revela temas homogéneos, pero enfoques tan heterogéneos que, en función del diario al que nos refiramos, estaremos asumiendo el hecho de que Estados Unidos haya matado a Bin Laden como legítimo (ABC) o como reprobable (Público). En los titulares de Público el sujeto es, de forma mayoritaria, los Estados Unidos y su Gobierno, al que se responsabiliza directamente y sin vacilación no sólo de la muerte, sino también de vías ilegítimas, como la tortura del preso de Guantánamo, para conseguir la información sobre el paradero de Bin Laden.

Mientras ABC exculpa al ejecutivo estadounidense, justificando todas sus actuaciones a través de los diversos elementos de titulación de portada, Público intenta a través de esos mismos elementos, mostrar al Gobierno de Estados Unidos y a sus miembros como responsables de un modus operandi que considera ilícito. También consigue esto Público gracias al léxico empleado, y buen ejemplo de ello es la coincidencia del verbo « admite » en los titulares de dos de las tres portadas analizadas.

Lo contrario sucede, de forma general, en las portadas de los otros tres periódicos estudiados. Tanto en El País, como en El Mundo y en ABC, los términos seleccionados intentan evitar la carga negativa de la matanza por parte de Estados Unidos en todos los diarios menos en Público. El término « asesinato » se elude en todos los casos y, en sustitución de éste, se prefiere la voz pasiva. « Abatido », « cae » o « ejecución sumaria » son ejemplos de esas expresiones, por otra parte imprecisas si atendemos a las definiciones de la RAE. En función de este diccionario, El País es, al emplear el verbo « liquida », el único que se ajusta, aunque con un vulgarismo, al hecho que se pretende anunciar.

A la hora de referirse a Bin Laden, Público es el único de los periódicos analizados que evita llamarle terrorista. En el 80% de las ocasiones, este diario informa de él sólo a través de su nombre propio y, en las únicas dos veces en que se refiere a él de alguna manera, lo hace con la expresión líder de Al Qaeda .

En ABC, el escaso número de informaciones se une al simbolismo que aportan sus portadas y, por lo tanto, hay poco espacio para expresiones con que referirse a los hechos. Este diario coincide con El Mundo, al no informar ni comentar ninguno de ambos las posibles reacciones o consecuencias de la muerte de Bin Laden. De los cuatro, los diarios más coincidentes en el léxico empleado son El Mundo y El País y, si atendemos al volumen informativo y a la amplitud de temas relacionados con el hecho, los que más semejantes son El País y Público .

Como puede apreciarse en lo apuntado líneas antes, se perciben, de forma general, similitudes y diferencias entre los periódicos analizados en función de la categoría de análisis de contenido que escojamos. No obstante, el diario Público, el más nuevo y de línea editorial más de izquierdas de los analizados, es el único que desaprueba claramente el hecho, hasta el punto de representar a Bin Laden como líder y no simplemente como un terrorista.

La condena que ejerce Público del hecho noticioso analizado va en la línea de las declaraciones efectuadas por el ex secretario general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, por lo que se produce una congruencia entre el mensaje de portada de este diario, como periódico con una línea editorial de izquierdas, y el sentir de un sector importante de esta tendencia política.

Además, Público, es, de las cuatro cabeceras, la única que incluye en portada la alusión a la alternativa de haber detenido a Bin Laden en lugar de matarlo. Sorprende que esas declaraciones provengan justamente de Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-m afectados del terrorismo. Pero sorprende más aún que ningún otro diario se haya hecho eco de esas palabras en portada, a pesar de ser las de la representante de aquellos que han sufrido el azote del mayor atentado terrorista de Europa, ideado por Al Qaeda y orquestado por Bin Laden como cerebro de esta organización terrorista. Que ningún otro periódico español de tirada nacional se haya planteado la posibilidad, como remarca Manjón, de haber sometido a Bin Laden a la justicia hace pensar en una legitimación social del contra-terrorismo, transmitida así desde los principales diarios españoles a la opinión pública. Muy lejana parece, pues la condena a los GAL.

Notes

1 PEREIRA, Juan Carlos, Diccionario de Relaciones Internacionales y Política exterior, Madrid, Ariel, 2008, p. 222.

2 Vid. WOODWORTH, Paddy, Guerra sucia, manos limpias. ETA, el GAL y la democracia española, Barcelona, Crítica, 2002.

3 http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=802115

4 DÍAZ CERVERÓ, Elba, La representación del terrorismo de ETA en la prensa francesa: los casos de Le Monde y Le Figaro, Universidad San Pablo- CEU, Madrid, 2011.

5 LÓPEZ DEL RAMO, Joaquín, « El tratamiento fotoperiodístico en las portadas de los diarios digitales. Propuesta y aplicación de un modelo de análisis », Doxa Comunicación: revista interdisciplinar de estudios de comunicación y ciencias sociales , nº 11, 2010, pp. 77-99.

6 Vid. NÚÑEZ LADEVÉZE, Luis, El lenguaje de los “média”: Introducción a una teoría de la actividad periodística, Madrid, Pirámide, 1979.

7 NÚÑEZ LADEVÉZE, « Democracia y medios de comunicación », in Mensajes periodísticos y sociedad del conocimiento, Madrid, Fragua, 2004, pp. 395-408.

8 WIEVIORKA (Michel), WOLTON (Dominique), Terrorisme à la une. Média, terrorisme et démocratie, Mesnil-sur-l'Estrée, Gallimard, 1987, p. 105.

9 CALLEJA, José María, « El terrorismo en los medios. ¿Hay que dar cadáveres o no? », in Algo habrá hecho. Odio, muerte y miedo en Euskadi , Madrid, Espasa Fórum, 2006, p. 188.

10 SORIA, Carlos (editor), Prensa, paz, violencia y terrorismo. La crisis de credibilidad de los informadores, Pamplona, EUNSA, 1987, p. 63.

11 ABC, 3 de mayo de 2011, p. 1.

12 El Mundo , 3 de mayo de 2011, p. 1.

13 El País, 3 de mayo de 2011, p, 1.

14 El Mundo , 3 de mayo de 2011, p. 1.

15 El Mundo , 4 de mayo de 2011, p. 1.

16 ABC, 4 de mayo de 2011, p. 1.

17 Público, 4 de mayo de 2011, p. 1.

18 El País, 4 de mayo de 2011, p. 1.

19 ABC, 5 de mayo de 2011, p. 1.

20 Público, 5 de mayo de 2011, p. 1.

21 El País, 5 de mayo de 2011, p. 1.

22 El Mundo , 5 de mayo de 2011, p. 1.


Pour citer cet article
Elba DÍAZ CERVERÓ . « La muerte de Osama Bin Laden en las portadas de la prensa española: análisis de la cobertura en primera de ABC, El Mundo , El País y Público ». El Argonauta Español, Numéro 8 - 2011
http://argonauta.imageson.org/document165.html